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Music
for Philip of Spain
Charivari Agréable Susanne Heinrich - Tenor and Bass Viols with Rodrigo del Pozo - Tenor & Guitar
Comentario La geografía, la historia y la política han intervenido para dar a la música española renacentista cualidades curiosamente contradictorias. Situada en el borde de Europa y atrincherada detrás de los Pirineos, España ha producido un estilo nacional característico que refleja una tradición cultural mixta, católica, judía y morisca. Esta herencia da color a la música española, influyendo en su forma, su rítmo, su lenguaje, incluso su instrumentación. Sin embargo, en el siglo XVI España estaba regida por los Habsburgos, una dinastia que controlaba la mitad de Europa y que obligaba a sus miembros a casarse entre si a fin de retener el control político. Las vinculaciones de la corte española en todo el mundo añadían un elemento cosmopolita a la música resultante de una rara mezcla de tradiciones autóctonas. El temperamento del Rey Felipe II influyó profundamente en la corte. Típico Habsburgo, adusto y siempre de negro, Felipe II estuvo involucrado personalmente en la administración de un imperio poco flexible, lo cual se refleja en las grandes cantidades de documentos con inscripciones manuscritas del propio monarca. Felipe II fue responsable además de la construcción del Real Escorial de San Lorenzo, el gran edificio de granito que constituye el monumento más perdurable de la corona española renacentista. Felipe II eligió personalmente el aislado y agrestre sitio sobre las montañas Abantos que dominan las llanuras castellanas. Además, el mismo supervisó el proyecto y la obra, cuyo resultado es de una escala sin parangón en España. El complejo incluye la gran iglesia y el monasterio conexo, así como el palacio y la enorme sala de la biblioteca. Se intentó que el Escorial sirviese de epicentro de la fe católica y de la dinastía de los Habsburgo, y tras completarse la construcción del palacio, Felipe II procuró obtener reliquias sacras en todo Europa y transladó los restos de su familia al panteón especialmente construido en sus bóvedas. El Escorial se convirtió en el centro espiritual y administrativo del Imperio, lo cual no impidió que las cámaras reales fueran pequeñas y de una austeridad monástica. En el presente programa, la música de Antonio de Cabezón es quizas la más representativa de la época. Desde 1526 hasta su fallecimiento en 1566, fue organista de la corte, empleado por la madre y hermanas de Felipe II y posteriormente por el mismo monarca, para quien era uno de sus músicos favoritos. La música de Cabezón refleja la grandeza austera de la corte, y al mismo tiempo da cabida a la moda popular y a melodías como 'Guárdame las vacas'. Tanto Cabezón como su hijo Hernando (que sucede a su padre como organista de la corte) solían viajar con el séquito real, y es probable que en estos viajes hayan encontrado las fuentes de inspiración de piezas tales como las variaciones 'Susane un jur' y 'Doulce Memoire'. Ambas pertenecían a la principal tradición musical europea y no se perdieron a pesar de las distintas variaciones instrumentales. Las variaciones de Cabezón figuran entre las de mayor virtuosismo y creatividad musical. Los casamientos endogámicos constituían naturalmente otro medio de encuentro de las culturas musicales, y a través de sus cuatro esposas, Felipe II estaba conectado con la mayoría de los Estados europeos. Dos de sus esposas pertenecían a la misma dinastía de los Habsburgo aunque proveniesen una de Portugal y la otra de Austria, en tanto que las otras dos, María Tudor de Inglaterra e Isabel de Valois de Francia, eran de diferentes orígenes culturales. Estos dos breves matrimonios con extranjeras no parecen haber tenido mayor impacto en lo que atañe a la música cortesana española pero, sin duda, los vínculos diplomáticos forjados durante las negociaciones matrimoniales, constituyeron un factor en la transmisión internacional de la música, los instrumentos y los músicos. Asimismo, los vínculos económicos de los Habsburgo con distintas regiones europeas extendieron, aun más, sus redes; por ejemplo, las composiciones para laúd de Octavius Fugger, miembro de la gran dinastía de banqueros y comerciantes que se desempeñaron como financistas de los Habsburgo austríacos a lo largo de sucesivas generaciones. Compilado en Bologna por un viajante de Augsburgo, el manuscrito incluye un conjunto ecléctico de canciones y piezas coreográficas. Aparte de organistas como los de la dinastía Cabezón, la corte española empleó varios vihuelistas, cuyo selecto repertorio incluía solos, canciones y algunos dúos, comparable con el repertorio de laúd del resto de Europa. Muy poco del repertorio de vihuela ha llegado a nuestros días pero, afortunadamente, varias de estas piezas son impresos de importancia, de los cuales el más antiguo es 'El Maestro', de Luis Milán (1536). El personal estilo de Milán no tiene paralelo en el repertorio. Y sus canciones, sorprendentes por lo elaborado de sus acompañamientos, son quizá los únicos fragmentos que quedan de una auténtica tradición española. Las virtuosas interjecciones de la vihuela, dando vida a una línea vocal declamatoria y estática, producen una textura diferente del estilo de canciones para laúd imperante en la época. Muchas de las canciones de Milán están en italiano y portugués, reflejando la influencia de las posesiones de Felipe II en Europa. Lo mismo sucede con las canciones de Diego Pisador, cuyo 'Libro de música de vihuela' fue publicado en Salamanca en 1552. Es obvio que Pisador tenía acceso a mucha música compuesta por maestros italianos y flamencos, porque su libro incluye tablaturas de motetes, piezas de misa y madrigales de Gombert, Festa, Willaert y Arcadelt. Hoy la vihuela es considerada un instrumento exclusivamente ibérico, a pesar de su similitud con el laúd, y el hecho de que las capacidades musicales de ambos instrumentos son casi idénticas. La vihuela era la pariente pobre de la viola da gamba, otro instrumento creado en España, aunque su origen hispano hoy es ignorado, debido al gran repertorio en inglés, francés y alemán de los períodos siguientes. Como la 'viola d'arco', también la viola da gamba era resultado de un cruce entre la vihuela y el rabel moro. Los trabajos de Diego Ortiz, impresos en una colección de arreglos ornamentales de 1553, son un raro ejemplo de conciertos solistas españoles para viola da gamba, que incluyen excelentes variaciones de canciones. Ortiz fue, por muchos años, el maestro de capilla del virrey español en Nápoles, y su libro fue publicado en Roma en italiano y español. La improvisación de variaciones sobre un tema era una práctica fundamental en la mayoría de las tradiciones musicales del siglo XVI, y España no fue una excepción, aunque tenía sus propios temas populares para usar como base de esas piezas. 'Guárdame las vacas', antes mencionado, figuraba entre los más utilizados. El extraordinario 'Descante sobre un punto', de Enríquez de Valderrábano, ilustra una tradición mucho más simple y probablemente más antigua: la de improvisar sobre una cantinela, en este caso, un quinto. En el otro extremo de la escala encontramos las muy elaboradas y bellamente estructuradas variaciones de Thomas Robinson y Alfonso Ferrabosco, sobre un tema conocido en Inglaterra como la 'Pavanaespañola', aunque en España la misma secuencia se conocía como el tema italiano. A pesar de las diferencias políticas y religiosas entre Inglaterra y España-que llevaron a la formación de la Armada-la música española o de influencia española aparece a menudo en fuentes inglesas. La 'Pavana española' es uno de los temas más frecuentes en las colecciones para laúd y teclados. Las variaciones de Robinson fueron publicadas en su 'Schoole of Musicke' en 1603, y en 1610 Robert, hijo de John Dowland, incluyó en su 'Musical Banquet' la canción anónima española 'Vuestros ojos'. A esta altura la edad de oro de la música instrumental española hacía mucho que había pasado, aunque la tradición de los teclados siguiera siendo fuerte. Perdura-al igual que El Escorial-como un monumento a un extraordinario período en la historia de España. Lynda Sayce 1998 [9] O bella O bella sopra tutte l'altre bella. Oh bella entre las bellas [12] Con pavor recordó el moro Con pavor recordó el moro [14] Gracias al cielo do Gracias al cielo doy que ya del cuello Porque yo huelgo como huelga el sano [16] Sospirastes Baldovinos Sospirastes Baldovinos [17] Falai, miña amor Falai, miña amor falaime. si no me falays [18] Vuestros ojos Vuestros ojos tienen d'amor no se que, [20] Al amor quiero vencer Al amor quiero vencer [21] Sempre me fingo Sempre me fingo Nunca confie en esta niña caprichosa [22] Madonna mia fa Madonna mia fa, Señora mia, [28] Une jeune fillette Une jeune fillette de noble coeur Una niña de noble corazón |
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